Cambalache 3,14 - La vidriera irrespetuosa


Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé.

Recordando: a favor del matrimonio entre católicos

Strip VaderPsycobyte citado por mí mismo en Octubre del 2004
En línea con la actual relevancia social en torno a la modificación de la legislación española sobre los matrimonios, la postura de los católicos en ella, voy a exponer mi posición aquí, que para eso es mi blog:

Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos.

Me parece una injusticia y un error tratar de impedirselo.

El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de caracter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.

Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por "el qué dirán" o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familas católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruín de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!".

Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bién es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor problabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitirseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.

2005-05-05 00:32 | Categoría: | 23 han comentado esto | Enlace permanente | Etiquetas: | Y dicen por ahí

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1
De: Cambalache v.3.14 - La vidriera irrespetuosa Fecha: 2005-06-15 10:54

Hay que tener poca vergüenza: «Para copiar descaradamente el excelente artículo de Psycobite sobre el matrimonio entre católicos sin ajustarse a la licencia con que fue publicado. Yo lo he copiado zifra.blogalia.com/historias/22625}] también ([{dos veces zifra»



2
De: Cambalache v.3.14 - La vidriera irrespetuosa Fecha: 2005-06-16 07:24

Javier Marín Ceballos y el pirateo: «En vista de que Javier Marín Ceballos, el ladrón sin honor de palabras ajenas del que hablábamos en una entrada anterior ni rectifica ni se da por aludido me voy a permitir fusilarle citar un artículo suyo en el que da muy»



3
De: Cambalache v.3.14 - La vidriera irrespetuosa Fecha: 2005-06-16 07:28

Exigimos rectificación: «Las disculpas de Javier Marin Ceballos por el plagio (ver historia anterior y esta otra) cometido sobre el articulo de Psycobite son claramente insuficientes y a mí me parecen poco creíbles, pero al menos son excusas y se agradecen. Las»



Comentarios

1
De: juan Fecha: 2005-05-05 00:42

plas, plas, plas.

chapeau.



2
De: alvaro Fecha: 2005-05-05 01:18

Genial... lo tenía por ahí en mis favoritos de cuando lo descubrí, un gustazo releerlo.

Y por cierto felicidades por el aniversario, que últimamente no tengo tiempo pa ná.



3
De: Nachete Fecha: 2005-05-05 01:54

Vader ladrón, que me has robado el corazón xDDDDDDDD



4
De: Palimp Fecha: 2005-05-05 14:59

Vale, me has convencido. Lo que no veo claro es lo de permitirlo a los informáticos...



5
De: Nia Fecha: 2005-05-05 22:00

JAJAJAJAJAJAJA!!! Qué bueno. Me dan ganas de traducirlo al inglés y mandárselo a todos mis amigos guiris.



6
De: AMS Fecha: 2005-05-05 22:29

Juas, juas. Estupendo.
Pero... ¿qué tienes contra los informáticos? :)



7
De: Nfer Fecha: 2005-05-06 02:33

¡tranquilos! no hay riesgo que los hijos de los católicos sean católicos. No es heredable ni vía Darwiniana ni Lamarkiana, o dicho de otro modo, ¿a qué bautizar a cada nuevo hijo? XDDDD
(Esto dicho con todo respeto y empezando por respeto hacia mi madre, católica practicante en grado superlativo y, con tal ejemplo, le huyo a la Iglesia como a la peste.)



8
De: lightme Fecha: 2005-05-08 06:23

Bueno y los bloguers, linuxeros, mackeros, geeks y frikys tambieb gozamos de los mismos derechos...

Me robo la nota zifra, pero te enlazo, por que esta buenisima :)



9
De: Zifra Fecha: 2005-05-08 11:58

La autoría es de Psicobyte



10
De: lightme Fecha: 2005-05-09 01:50

No hay problema zifra ;)



11
De: Allan Psicobyte Fecha: 2005-05-20 13:22

Gracias, Zifra, por la cita. Pero, sobre todo, gracias por esa impagable foto de Vader. Gracias también a todos por vuestros comentarios.



12
De: irichc Fecha: 2005-05-23 17:22

(Si permitís las autocitas)

El autor de este chascarrillo bloguiano pide argumentos contra la apoteosis gay: démoselos.

El lobby gay y la heterosexualidad degenerada (la homosexualidad siempre lo es) quieren que el sexo sea algo indiferente, neutro, relativo, convencional, intercambiable. Pero el sexo es algo más que echar una cana al aire. En cierto modo es la esencia del hombre, tanto del vulgar y sensual como del extraordinario y espiritual. Ambos se definen en base a su relación con el sexo, sea ésta inercial o racional, obvia o problemática. Negar esta condición constitutiva del sexo es negar al hombre y convertir la humanidad en una especie animal más. Con la diferencia de que, para colmo, se la condena a la más vergonzante y egoísta de las extinciones en el altar de la lujuria.

Los homosexuales tienen un vicio por su condición, pero no pecan si no consienten a él. Absolutamente nadie puede ignorar indefinidamente las tendencias viciosas, y ningún mortal está libre de pecado. Ahora bien, ¿qué pensaríais de un obeso que intentase elevar la gula a la categoría de privilegio civil? Una cosa es respetar a los homosexuales y otra muy distinta es reconocer a los gays, capitular frente a la bajeza.

Antes he dicho que el sexo, como valor psicológico, es la esencia del hombre, ya que no hay manera de sustraerse de él mientras se está vivo. Sin embargo, el sexo como valor moral es voluntad de descomposición, de desintegración y de vacío. Es una protesta contra el peso de la existencia. Se opone, entonces, al amor, del que resulta lo contrario: la voluntad de unión, de integración y de lleno, la afirmación de la vida.

Un monstruo no es tal por su carácter improbable, es decir, por la parvedad de casos de su tipo, pues, si así fuera, también serían monstruos los seres excepcionales, Jesucristo a la cabeza. Ahora bien, el fenómeno monstruoso se da cuando un ser está dotado de órganos o facultades que no corresponden a fin alguno, como por ejemplo, tres ojos en un mismo rostro (que rompen el eje de simetría de la visión), la bicefalia (que impide ejercer autónomamente el control sobre los miembros) o la atracción por personas del mismo sexo, destinada a eliminar el amor de la faz de la tierra, como preámbulo macabro a la extinción de la raza humana.

Primero fue el amor sin descendencia ("libre"), luego el amor sin compromiso (al que habría que llamar "libérrimo"). Ahora sólo queda el "amor" sin amor, entiéndase, la cópula libertina, esgrimiendo el mero goce escatológico del propio cuerpo en perjuicio de cualquier otra consideración. Hay heterosexuales que "aman" así, pero no están obligados a hacerlo. La institución jurídica del "matrimonio homosexual", por contra, crea un paradigma que desecha cualquier forma de relación que no sea la fundada en el banal interés erótico.

No puede haber comunión de ideales ni afirmación de la vida (esto es, familia) desde la perspectiva de la caducidad, como tampoco puede darse la amistad desde la instrumentalización sexual del otro ("Para considerar a una mujer nuestra 'amiga' sería preciso que nos inspirase alguna suerte de antipatía física", dejó escrito Nietzsche). Los homosexuales degradan el amor, rebajándolo hasta el nivel de la amistad, para acto seguido arruinar la amistad, encerrándola en la mazmorra del sexo.

Y bien, el origen de la homosexualidad es sociológico, a saber: una mala disposición del padre para que el hijo se identifique con él. Y como el error engendra error, de familias malas pueden salir familias peores y hasta antifamilias o pseudofamilias. ¿Cuál es el quid del descalabro? Una sociedad débil, egoísta e individualizada daría lugar a esta clase de fenómenos inexplicables.

Hoy los jacobinos, antes iusnaturalistas, olvidan ese límite que el mismo Parlamento inglés se puso: "La ley lo puede todo, excepto convertir a un hombre en mujer".

La medida legislativa que se comenta no ha sido acordada por ser un avance en materia alguna, sino por resultar electoralmente sabrosa. No ataquéis, pues, a la Iglesia, que siempre dijo lo mismo: atacad al partidillo que desde su fundación hasta la fecha ha tardado 125 años en reconocer y proclamar un "derecho inalienable", como parece al fin que lo es el concubinato homosexual. Mas adelantemos algo de teoría.

El buen Estado debe reconocer los máximos derechos, que son finitos y consustanciales, y al menos garantizar las libertades, infinitas y de carácter accidental, en tanto que éstas no frustren a los primeros. Es de notar que los derechos se complementan mutuamente (al integrar la noción de hombre), mientras que las libertades de signo contrario (que constituyen al individuo) se limitan recíprocamente. Los derechos, a su vez, constriñen las libertades adversas a su realización, pero ninguna libertad, ejecutada para el caso, puede disminuir un derecho en general reconocido.

Visto esto, pocos negarán que el trocar una libertad en derecho positivo "erga omnes" equivale a debilitar por un tiempo indeterminado todas las libertades y también todos los derechos naturales que se le oponen (verbigracia, el derecho a la familia). Aquí se une el inconveniente de que con ello no se protege nada duradero que justifique tal gravamen, quedándose la cosa en un mero refrendo "a posteriori" de la voluntad de Zutano y Mengano, privadamente respetable, si bien inútil y redundante en lo público. El individualismo institucional, además de ser una suerte de oxímoron, empobrece la esencia del hombre.

Un Estado que garantice todos los derechos será o bien perfecto, si los armoniza con la libertad, o bien tiránico, si no lo logra. En adición, un Estado que reconozca todas las libertades se destruirá a sí mismo, convirtiéndose en anarquía. Por último, el que sólo reconozca parte de ellas cederá una fracción de su soberanía a grupos de poder, cual oligocracia.

Las parejas estables gays, las poquísimas que hay y que habrá, no dan nada a la sociedad, luego la sociedad no les debe nada en tanto que parejas. Ello aún sin entrar a juzgar su aptitud moral, que, por supuesto, yo también discuto.

El amor, en efecto, es la unión perpetua (o así pretendida) de dos seres y, en el caso de hombre y mujer, unión en cuerpo y espíritu. "Que sean una sola carne": cualquier otra definición lo desvirtúa. Así pues, el amor erótico, a diferencia del amor intelectual o místico, implica que esa perpetuidad se extienda al cuerpo mediante la descendencia. Y no puede decirse que el "amor" entre homosexuales sea místico, pues es carnal. Entonces, al carecer de fines carnales, es falso amor erótico, es mera lujuria y sometimiento a las pasiones, lo cual -si bien no basta para incapacitar o desacreditar a nadie- tampoco debe conceder derechos de más.

La sodomía no tiene ningún fin, ni próximo ni remoto, que no sea la obtención de placer. Rascarse un brazo -se me contestará- tampoco cuenta con fines adicionales, y no por ello entra en la categoría de lo anormal o deforme. Pero nadie consagra una parte importante de su vida a rascarse, ni aspira a edificar algo superior a partir de este fundamento. Por ello es un abuso crear instituciones jurídicas "ad hoc" que, más allá de la protección contractual, amparen derechos inexistentes, como el que puedan tener los zurdos a trepar escaleras violetas. Máxime cuando tales prerrogativas individuales se oponen a derechos inalienables de la sociedad, por ejemplo, el de fundar una verdadera familia.

En resumen:

1) El "amor homosexual" es un acto natural (la cópula) carente de fines naturales (la reproducción).

2) Todo amor busca unir a perpetuidad (el amor entre madre e hijo, padre e hijo, etc. no busca unir a perpetuidad, porque ya nace unido por el parentesco), pero el "amor homosexual" no sólo no lo logra, sino que no puede lograrlo desde sí mismo.

3) Luego, o bien el "amor homosexual" no busca unir a perpetuidad, o bien lo busca sin fruto.

4) Si no lo busca, no es amor.

5) Ahora bien, si lo busca sabiendo que no puede lograrlo, también es engaño.

6) Ergo, se elija lo que se elija, aceptadas las premisas, el "amor homosexual" sólo impropiamente puede llamarse amor.

7) Y, si no se aceptan las premisas, entonces llamad amor a cualquier entretenimiento pasajero, con lo que demostraréis que, para conseguir vuestro cometido habéis tenido que degradar el concepto, tal y como se entiende de ordinario.

Ahora el único freno contra la poligamia es la "dignidad de la mujer", que se esgrimiría como indisponible frente a aquellas a las que no les importase compartir marido. Pero parece que a nadie le preocupa la dignidad de la familia. Es hipócrita: permitimos uniones contra natura, minoritarias en nuestra sociedad, y les negamos a los inmigrantes sus uniones tradicionales que, siendo incorrectas, al menos no carecen de fines.

Debo insistir: los gays no buscan ser naturalmente iguales que el resto de parejas, porque es imposible, ya que su condición física y espiritual se lo niega. Buscan que esas parejas sean iguales a ellos: eso sí es posible, y la ley aquí es sólo un instrumento para perpetuar esa práctica marginal. Por lo común la ley reafirma la costumbre generalmente aceptada; en España se ve que también nace para negarla y pervertirla a golpe de chantaje moral.

No deja de ser sintomático el que muchos os hayáis tomado a modo de cruzada la invención de derechos, queriendo dotar de una dignidad especial a quien de por sí no la tiene. Como el que maquilla a una rana.

Sólo hacer notar que el "amor homosexual", como el supuesto amor de los animales, carece de fines conscientes o inconscientes. Con la misma autoridad con que hoy se casan hombres con hombres y mujeres con mujeres, podrían "casarse" caballos con yeguas y hasta yeguas con novillos, amparándose la extravagancia en la libre voluntad del campesino. Ahora bien, el consentimiento sin derecho no obliga a terceros, pues es pacto entre criminales; y España y Portugal bien pueden dividirse el mundo en Tordesillas, que el mundo seguirá su curso.

Saludos.

Daniel.


http://www.miscelaneateologica.tk



13
De: Zifra Fecha: 2005-05-23 17:48

irich... ¿no crees que te has pasao?

¿No te hubiera bastao un enlace? Total, pa lo que dices...



14
De: Akin Fecha: 2005-05-23 17:55

Sí, lo que dice que ya le ha sido replicado en mi blog y en alguno más donde ha ido soltando su sabiduría infinita.

Pero le da igual, él a lo suyo...



15
De: irichc Fecha: 2005-06-05 00:48

INVENCIONES JURÍDICAS Y DERECHOS HUMANOS

"Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia.

Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.

La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado."

Artículo 16 de la Declaración de los Derechos Humanos.

"Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición".

Artículo 2.1 de la Declaración de los Derechos Humanos.


1. Interpretación literal.

Llamo la atención del lector sobre el siguiente detalle: el primer precepto no habla de restricciones por motivos de sexualidad. ¿No será, pues, que el matrimonio homosexual es contrario a los Derechos Humanos? Si tal cosa se revelase cierta, estaría permitido discriminar a los matrimonios homosexuales, ya que ello no figura como expresamente prohibido en la Carta. En efecto, "... sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión" significa, "a sensu contrario", que pueden contemplarse otras restricciones, como la prevista por razón de sexo o de parentesco.

La lista, pues, no es abierta. La ley positiva debe ser "scripta et stricta", sin permitir interpretaciones de manga ancha que la desnaturalicen; sobre todo en aspectos cruciales.

Además, que algo esté permitido ("todo lo que no está prohibido") no significa que sea un derecho humano. Así, la facultad de ir a la playa o tener coche pueden ser contrarias a ciertas disposiciones de protección del medio ambiente.

Todavía más: Si el matrimonio homosexual tuviese el rango de derecho fundamental, no sólo habría que ilegalizar a la Iglesia Católica y a todas las confesiones que lo rechazan, sino también considerar que todos los Estados que no reconocen dicho pseudomatrimonio vulneran las disposiciones básicas de convivencia que se han dado los pueblos. O lo que es lo mismo, el 99% de los que integran la comunidad internacional.


2. Interpretación histórica y sistemática.

Por lo cual fingir en un alarde de "espiritualismo" que el legislador ignoraba la prohibición de contraer matrimonio entre personas del mismo sexo es a todas luces un exceso interpretativo.

Hasta aquí hemos presupuesto que "matrimonio" significa lo que la ideología gay quiere, y ni con esas se ha logrado demostrar que algo semejante se prevea en el texto que se comenta.

Sin embargo, la realidad es muy otra a la que en un principio dimos por buena, pues por ese término el legislador entiende en todo momento el matrimonio heterosexual, el único existente entonces.

Así, si bien el artículo 2 extiende en una lista abierta todos los derechos reconocidos en la Carta, no introduce la posibilidad de crear nuevos derechos (el "matrimonio negro" o el "salario chino"), sino que se circunscribe a lo conocido.

Si se hubiera querido proponer un matrimonio prácticamente sin límites se habría otorgado el derecho a todos, reconociéndose expresamente las excepciones que se estimaran (de parentesco, por sentencia penal condenatoria, etc.). Pero, en lugar de eso, se permite al legislador nacional regular dichos límites con razonable holgura.

Ahora bien, toda licencia tiene un tope. Sabemos que en algunas zonas geográficas la edad matrimonial es mucho más temprana que en la nuestra. Bajo la concepción jurídica occidental tal posibilidad colisionaría con el derecho a la infancia, esto es, el derecho a no ser explotado durante la edad previa a la pubertad.

Esta inferencia no puede extraerse del texto mismo de la Carta, por lo que se precisa una interpretación histórica. Si se rechaza en el caso de los matrimonios homosexuales, ¿qué te empuja a no hacer lo mismo con los niños?


3. Interpretación teleológica.

Añado que los infantes tienen en el ordenamiento español, por herencia romana, derecho a aceptar donaciones puras. El dato de que idénticos sujetos no puedan contraer matrimonio nos informa de que no se estima que éste sea un derecho simple, sino una relación compleja de derechos y obligaciones, entre las que naturalmente se encuentra el mantener a los hijos. Sin embargo, no puede obligarse a nadie a hacer lo imposible, razón por la cual los homosexuales no están obligados a cuidar de los hijos que no son capaces de tener y, por consiguiente, tampoco disponen del derecho a casarse.

No tiene ningún fuste dar protección jurídica a una pareja que no espera traer hijos al mundo, ya que eso sería discriminatorio para los célibes, mucho más desvalidos al contar con una remuneración menos. El argumento no se aplica a los estériles, dado que su condición es accidental y no necesariamente definitiva.

El matrimonio surge como respuesta del Estado al servicio que de modo natural ofrecen a éste las parejas que engendran una progenie y sostienen sus cargas. Sin la obligación actual o futura de mantener la descendencia, el matrimonio carece de sentido.

Como se ha dicho, los homosexuales no pueden contraer esa obligación de manera autónoma, sino a lo sumo recurriendo al auxilio de la ley (adopción, inseminación, etc.). De ahí se sigue que no tienen un derecho natural al matrimonio, como pareja, pero sí un derecho civil en tanto que ciudadanos, es decir, como individuos.

El matrimonio homosexual, pues, es una ficción indeseable.


Además, en el 16.3 de la Declaración se nos dice (mayúsculas mías):

"La familia es el elemento NATURAL y fundamental de la sociedad".

¿Cómo va a ser natural la familia formada por homosexuales, si por naturaleza es incapaz de engenderar y perpetuarse en el futuro? ¿Qué clase de fundamento social es el que necesita a la sociedad misma para fundamentarse mediante el reconocimiento de artificiosas prerrogativas?


Resumiendo:

1) Queda claro que el artículo 16 sólo puede referirse al matrimonio tradicional, según su interpretación literal, histórica, sistemática y teleológica, las únicas permitidas en Derecho civil.

2) No es menos patente que el artículo 2 prohíbe restringir el derecho al matrimonio heterosexual, salvo en el caso del parentesco y de la edad mínima, contemplado el derecho a la infancia.

Saludos.

Daniel.


http://www.miscelaneateologica.tk



16
De: Zifra Fecha: 2005-06-05 02:18

que no, irich, que nadie te va a obligar a casarte

si no quieres, no tienes porqué hacerlo :D



17
De: mimetist Fecha: 2005-06-05 05:38

yo empecé a argumentar en contra de las "cosas" (no sé cómo llamarlas) que dice irich... pero ya me he cansado, replicar de manera inteligente lo que dice implica leerlo y, por desgracia, no hace más que repetir lo mismo con otras palabras (cada vez más rebuscadas).

1- Si los derechos humanos están en contra de una parte de la humanidad... entonces deberían ser reescritos.

2- Ningún libro es sagrado hasta el punto de tener que regir por él a todos los seres humanos. Los derechos humanos lo intentan, pero evidentemente no lo consiguen (ni lo conseguirán). Por supuesto la Biblia no es un libro sagrado más que para un sector de la sociedad, de ningún modo se puede tener en cuenta como libro sagrado universal (salvo desde el punto de vista interior a la religión asociada, cosa que te cuesta entender, irich).

Aún así los derechos humanos no dicen que dos hombres no se puedan casar...
"Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia"
Ahí lo que yo leo es LOS HOMBRES Y LAS MUJERES... pero no dice que deba ser un hombre con una mujer... por eso no entra en conflicto con la Ley de matrimonios homosexuales.

Eso sí, deberían ser cambiados pues hay casos de seres humanos nacidos asexuados y también con ambos a la vez. Claramente los derechos humanos no son tan universales, discriminando a conjuntos de personas.


Por otro lado, si tan defensor de eres de lo "natural"... en cuanto termines de leer esto apagas el ordenador (que los chips de silicio no nacen en los árboles), te quitas la ropa (que tampoco sale el algodón con forma de camisa), y por supuesto dejas de beber y comer lo no hayas cazado o recolectado tu mismo... porque, por naturaleza, al nivel más elemental que tanto defiendes, todo eso es ABSOLUTAMENTE ANTINATURAL.

Otra cosa, tal y como dice Zifra, NO TE OBLIGAN A CASARTE CON OTRO HOMBRE, TRANKILO!!! que tu podrás seguir eligiendo a tu mujer, y tener tantos hijos como te mande el Papa. Pero entiende que hay gente para la que el Papa no es más que un señor disfrazado mandando cosas para unos pocos y que su forma de ver el mundo NO VA A MISA.

Tanto te kejas (en otros blogs) de la persecución que se está haciendo a los Cristianos Católicos... nadie lucha contra los derechos de los cristianos, nadie intenta boicotear la Iglesia... pero algunos Cristianos (no todos, que yo tb lo soy) si perseguís y luchais contra los derechos de los homosexuales. ¿Es que ellos no son hijos de dios?
"Ama a tu prójimo como a ti mismo", chato. xD



18
De: mimetist Fecha: 2005-06-05 05:41

(a ver cuando aparece un homosexual que se defienda, que yo ya me estoy cansando de defender causas que no me tocan)



19
De: Zifra Fecha: 2005-06-05 11:28

Es que no deberías responder a quien invade bitácoras ajenas con comentarios kilométricos, repetidos y repetitivos. :D



20
De: mimetist Fecha: 2005-06-05 22:27

pero es que me pone de mala leche que además de creerse algunas de las barbaridades que dice pretenda hacernoslas creer a nosotros... xq aunque parezca mentira mucha gente le puede tomar en serio... una vergüenza.

(x cierto, muy bueno tu blog :)



21
De: irichc Fecha: 2005-06-14 10:09

Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre heterosexuales.

Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.

El heterosexualismo no es una enfermedad. Los “Pepes y Marías”, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, pedófilos u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas de esa tendencia, como su actitud casi enfermiza hacia la reproducción, evitando la profilaxis, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos... con la excusa de tener hijos. Sé también que muchos de sus prejuicios, como su negativa a travestirse para desfilar en el día del orgullo gay, pueden incomodar a no pocos de nuestros mejores ciudadanos.

Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre heterosexuales no es un matrimonio real, porque para ellos supone una idea culturalmente adquirida de familia y un servicio a la sociedad mediante la procreación, en lugar del goce libre entre dos o más personas, o entre una persona y un animal. También, dado que los hijos fuera del matrimonio suelen quedar desprotegidos, algunos podrían considerar que permitir que los “Jorges y Manuelas” se casen incrementará el número de matrimonios por el llamado “síndrome del canguro”, es decir, por la irracional y antieconómica mengua de recursos a la hora de criarlos, incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias heterosexuales y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una manera un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre engendradores heterosexuales, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia, no importa que vaya más allá del sexo.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los “frontales” adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿’Frontales’ adoptando hijos? ¡Esos niños podrían rechazar el placer anal!".

Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bien es cierto que los hijos de “frontales” tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en “frontales” (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la pederastia o la homosexualidad, que suelen ir por libre), ya he argumentado antes que los que prefieren la práctica heterosexual son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres engendradores, adulteradores del placer puro y prestos a poner en riesgo el bienestar social por su capricho estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente moralmente sesgado de un hogar con tales remilgos sea una influencia negativa para el niño: basta con reeducarlo en las escuelas. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los “frontales” tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a los pederastas y a los homosexuales.

(Inspirado en el texto de Psicobyte, que me ahorró la mitad del trabajo).

Saludos.

Daniel.


http://www.miscelaneateologica.tk



22
De: BLAGDAROS Fecha: 2005-06-14 10:43

>Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre heterosexuales.

Mentira, eres un hipócrita. Estás en contra del matrimonio, tal como nos has explicado en varias ocasiones.

>Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.

Pues trendrás que revisar tus teorías para que el matrimonio herosexual tenga cabida en ellas. Y de paso, a ver si encuentras un huequecito para el matrimonio homosexual, que no te hace ningún daño.

>El heterosexualismo no es una enfermedad.

Pero ser mujer sí, según tus teorías.

>Los “Pepes y Marías”, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, pedófilos u homosexuales.

Hay muchos Pepes y Marías homosexuales. Seguro que también hay algúno que es pedófilo.

>Soy consciente

De consciente tu no tienes nada; eres un inconsciente de tomo y lomo.

> de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas de esa tendencia, como su actitud casi enfermiza hacia la reproducción, evitando la profilaxis, pueden parecernos extraños a los demás.

Entiendo que a tí te parezca extraño, ya que te parece extraño toda forma de actuar y de pensar que no se equipare a la tuya. Y según nos explicaste en otras ocasiones, tienes una fuerte tendencia homosexual que te vanaglorias de haber sido capaz de reprimir.

> Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos... con la excusa de tener hijos.

Pues vaya tontería.

> Sé también que muchos de sus prejuicios, como su negativa a travestirse para desfilar en el día del orgullo gay, pueden incomodar a no pocos de nuestros mejores ciudadanos.

Es diferente un homosexual que un travesti. Tu por ejemplo, eres homosexual, pero nunca has sentido necesidad de disfrazarte de mujer ¿verdad?. ¿O si?.

>Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre heterosexuales no es un matrimonio real, porque para ellos supone una idea culturalmente adquirida de familia y un servicio a la sociedad mediante la procreación, en lugar del goce libre entre dos o más personas, o entre una persona y un animal.

No hombre, es porque la mayoría de las mujeres son unas prostitutas incapaces de amar (según tus teorías).

>También, dado que los hijos fuera del matrimonio suelen quedar desprotegidos, algunos podrían considerar que permitir que los “Jorges y Manuelas” se casen incrementará el número de matrimonios por el llamado “síndrome del canguro”, es decir, por la irracional y antieconómica mengua de recursos a la hora de criarlos, incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas.

Ah, vale.

>Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias heterosexuales y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Solo tu, que has sido ungido con la sabiduría divida de manos del Dios todopoderoso y que eres perfecto cuando estás en comunión con él, puedes hacerlo ¿no?.

>Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una manera un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso.

Desviaciones que tu no te cortas en hacer para esbozar tus disparatadas teorías. Redefines un término y en base a él dices lo que "es" o "no es".

>Aunque sea entre engendradores heterosexuales, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia, no importa que vaya más allá del sexo.

Ah, entonces el matrimonio homosexual, que va más allá del sexo, es matrimonio al fin y al cabo.

>Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los “frontales” adopten hijos.

Radical no; solo estúpido, viniendo de ti.

>Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo.

Yo simplemente me parto de risa, como con cada cosa que dices.Si a tu lado los Monty Python son unos pobres desgraciaos.

>Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿’Frontales’ adoptando hijos? ¡Esos niños podrían rechazar el placer anal!".

Bueno, si les sale niña no podrá, porque como según tus teorías, tiene vocación de prostituta; en tanto no se case, tendrá que ir acostumbrándose a todo tipo de sexo(anal, oral, vaginal,...) para ganarse la vida.

>Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bien es cierto que los hijos de “frontales” tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en “frontales” (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la pederastia o la homosexualidad, que suelen ir por libre), ya he argumentado antes que los que prefieren la práctica heterosexual son personas como los demás.

Ajá, tu lo has dicho, "como los demás".

>Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres engendradores, adulteradores del placer puro y prestos a poner en riesgo el bienestar social por su capricho estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente moralmente sesgado de un hogar con tales remilgos sea una influencia negativa para el niño: basta con reeducarlo en las escuelas.

Blah, blah, blah...palabrería barata, demagógica, llena de prejuicios y vacía de contenido.

>Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

Ok; esto es, de TODOS los padres.

>En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los “frontales” tanto el matrimonio como la adopción.

Claro.

>Exactamente igual que a los pederastas y a los homosexuales.

Mmm...no sé yo, no sé yo...quizá habrá algo con los pederastas que lo haga menos razonable. ¿Se te ocurre alguna cosa?.

>(Inspirado en el texto de Psicobyte, que me ahorró la mitad del trabajo).

Si, pero no sé por qué en boca de Psicobyte tiene sentido y en tu versión parece tan solo una babosada.

Quizá es que no llega con inspirarse en Miguel Angel para ser un buen artista.



23
De: bixomalo Fecha: 2005-06-16 21:18

Este tío está gilipollas, y lo flipa él solo demostrándolo... danielito... al psiquiatra, nene.



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