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Resumiendo
Tripanosoma lanza preguntas angustiadas y trascendentes sobre el sentido y significado del rezo -¿20 siglos de oraciones para nada? (qué corto se queda Tripanosoma, qué contador más rácano que tiene)
El Señor del Castillo responde con cierta sorna que es incluso perjudicial para la salud y aporta un enlace que nos lleva de viaje al blog de un tal Pepe Cervera que, resumiendo, ofrece a la Opinión datos de un estudio que demuestra lo contraproducente de los rezos cuando son terceros el objeto de nuestras plegarias. Si rezas por alguien lo matas seguro (gente mala que hay por el mundo encendiendo velas a San Antón Bendito por pura inquina). Guiño y sonrisa.
Abunda, muy seguro y condoliéndose, Rajasthani que sí, inútil, inútil del todo hombre, que lo sabe él, que se lo han dicho. Oye, fuerza de voluntad, panacea, oye.
Apuntilla Lola (precioso nombre) que el rezo es fruto del miedo, del canguelillo puro y duro de la ponzoña inoculada por la negra mano de una negra mente. Y hay gente que reza, molesta gente que reza, atrevida gente que reza. Yo lo entiendo, los cánticos de las clarisas a mí tampoco me dejan dormir. Qué cabronas, no se las ve a las muy murciélagas, pero están ahí, inquietantes, llamando a la desdicha en cada rezo, acelerando la muerte a los enfermos, provocando terremotos y huracanes. Malas las clarisas: Señor no mas guerras (se empiezan a despellejar en un país lejano) Señor no más hambre (llegó la langosta, cosechas a tomar por saco) Señor, a ver a ver qué tocaba hoy, no más enfermedades (demias, epidemias, pandemias, pluscuamdemias).
¡Qué entretenido!
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